Mes: enero 2014

¡Pásame la pelota! No puedo que está prohibido

Indignante, increíble, bochornoso, aberrante, absurdo…me pasaría horas intentando calificar la nueva propuesta del Gobierno Vasco para “fomentar la igualdad” en los patios de recreo de esa comunidad y no encontraría nada bueno que decir.

EL el patio del recreoAcabo de leer que, según palabras de la viceconsejera de Educación, Arantza Aurrekoetxea, prohibir el fútbol en el recreo o permitirlo sólo ciertos días de la semana va dirigido a “alcanzar la tolerancia cero frente a la violencia machista” y por otro lado que se “potencie el desarrollo integral de las personas, al margen de roles de sexo; orientar a los alumnos académica y profesionalmente sin sesgo de género, y detectar cualquier violencia sexista y actuar”.

¡Señores! Yo soy mujer y he jugado al fútbol en el recreo y no es que me guste especialmente, pero cuando eres pequeño, simplemente juegas y punto.

Dicen que es para evitar la violencia machista…y digo yo…si a ti te prohibieran hacer algo que te encanta y que no hace mal a nadie por favorecer a otro al que, por otro lado, ya le están colgando la etiqueta de “es que tú como mujer no puedes jugar a esto”… ¿no acabarías odiando a esa persona?, ¿no es eso fomentar el odio desde bien pequeños?. Tú no puedes jugar porque eres chico y tú tampoco porque eres chica. Y digo yo ¿qué igualdad promueve?, ¿que ninguno puede jugar?, ¿Qué chaval no le cogerá asco a su compañera de clase por decisiones tomadas por adultos amargados cuyas infancias vengan marcadas por algún sin sabor en sus tiempos de escolar?.

Os dejo el enlace al artículo, o más bien uno de tantos que hablan del tema, completo para que lo leáis y juzguéis vosotros mismos. Yo personalmente no soy capaz de comprender lo que le está pasando a nuestra sociedad, sólo tengo claro que yo no soy un hombre y no quiero serlo, ni tampoco quiero que mis hijos se conviertan en seres andróginos e indefinidos que no puedan expresarse libremente por temor a represalias.

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Cada centro decide qué juegos se pueden practicar en el recreo

Personalmente, en el patio del recreo, he jugado al fútbol, he jugado al escondite, al churro va, al escondite inglés, al látigo, al pilla-pilla, a la comba, a las casitas, a la goma… y todo eso de la mano de mis amigos, chicos y chicas ¡todos juntos! He tenido una infancia plena y feliz, llena de experiencias vitales que ahora los niños se pierden porque “está prohibido”.

Esta sociedad está perdiendo el norte cada vez más deprisa y más vale que empecemos a ponerle remedio pronto, porque si esperamos más será ya muy tarde.

¿Está la belleza en los ojos del que mira?

Últimamente he pensado mucho en lo que la sociedad ha establecido como canon de belleza y entonces recuerdo que mi madre y mi abuela me contaban que antaño, las mujeres entradas en carnes, rotundas y con aspecto fuerte y saludable eran consideradas bellas y deseables. Sin embargo un día alguien decidió que las mujeres debíamos ser delgadas, parecer enfermas y perder nuestras curvas y nuestra femineidad. Con esto no hago apología de la obesidad, sino de las mujeres femeninas, las mujeres con curvas, las mujeres felices y satisfechas consigo mismas.

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Hoy han compartido conmigo un breve vídeo sobre lo que los medios le hacen a la mujer:

5 minutos de lo que los medios de comunicación le hacen a las mujeres

En él se explica de forma clara y concisa cómo la sociedad de unos pocos nos obliga a buscar una “perfección” imposible, inexistente y ficticia. Siempre puedes ser más delgada, más guapa, con el pelo más bonito, los dientes más blancos y perfectos, la piel más joven…siempre puedes ser menos humana, menos tú, más antinatural…más… ¿perfecta?

Personalmente quiero ser yo misma, sentirme bien, ser feliz y no preocuparme de lo que a los demás les gustaría ver cuando me miran. La búsqueda de la “perfección”, la dejo para quien la quiera.

Cada vez me desespera más el ansia de parecer lo que no somos. Por la mañana me miro al espejo y veo el paso de los años en mí y pienso:”cuando la gente me mire verá mis arrugas, mis kilos de más, lo mayor que me estoy haciendo”…Y por un momento me deprimo hasta que pienso en que todos hemos de pasar por esto, todos sin excepción. Y los que no son capaces de asumir el paso del tiempo se convierten en esperpentos incapaces de encontrar el fin de su búsqueda de la perfección. Esa búsqueda incansable que les lleva a convertirse en parias sociales, en viejas glorias de las que todos se alejan por parecerles obsesos desnortados y vacíos.

Hace unos años escribí esto para la boda de una gran amiga:”Es bien cierto que uno aprende a querer de vedad, no cuando encuentra a la persona perfecta, sino cuando aprende a creer en la perfección de una persona imperfecta, porque cada pequeño detalle y cada pequeña imperfección, nos hacen especiales a los ojos de quien nos quiere…” es sólo un pequeño extracto, pero define lo que deberíamos ver en el espejo cada mañana.

Cada vez se pueden leer más artículos en los que las estrellas de cine y televisión, cantantes y demás personajes de la farándula se quejan de que, quienes aparecen en la foto no son ellos, si no una recreación de ellos mismos fabricada en un estudio mediante un exhaustivo retoque fotográfico. A veces, en su afán desmedido de crear cuerpos exageradamente esbeltos y perfectos, amputan miembros, crean anatomías imposibles y caras irreconocibles. Todo vale en el mercado de la carne. Cualquier parecido con la realidad es rechazado de plano.

Soy consciente de que no es más que un dicho, pero es cierto que la belleza está en los ojos del que mira. Debemos empezar a plantearnos, que quienes deciden qué es bonito y qué no lo es, somos cada uno de nosotros, pero estamos tan alienados que no nos damos cuenta de que tenemos ese poder.

La próxima vez que te mires al espejo no pienses que el tiempo pasa por ti, sino en las personas que quieren y han querido pasar ese tiempo contigo, y si eso no es suficiente pues maquíllate un poquito, come sano y levántate con música alegre, y como me dijo una amiga hace unos años: ”la gente te ve como tú te ves y yo creo que estoy buenísima”.