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YO VOTO POR MÍ

¿Serán las próximas elecciones europeas el principio de fin?

Mucho he leído y comentado estos últimos días sobre las elecciones europeas, sobre el impacto que podrían tener para España, sobre si sirven de algo o no, o si, simplemente, son algo inútil que no sirve más que para derrochar un dinero que no tenemos. ¿De pronto el Parlamento Europeo se ha convertido en un lugar al que enviar a los políticos acabados o en edad de jubilación? Ves, lees y escuchas y comprendes que es un lugar en el que la desidia, la pereza y las “vaquillas resabiadas” hacen su agosto convirtiéndose en moho y aferrándose a su estatus de “mantenidos políticos”.

¡O quizá no! Puede que sea un lugar de esperanza y cooperación en el que un gran número de mentes preclaras y bienintencionadas pondrán sus ideas sobre la mesa y nos ayudarán a prosperar, a mantenernos unidos y a recuperar la bonanza económica y espiritual que antaño nos rodeaba. Quizá sea el lugar en el que se cocine el cambio, en el que germine una nueva esperanza para todos nosotros.

Bien, pues tras mucho deliberar, todas las opciones son correctas, o al menos, así ha sido hasta el día de hoy.

Hace tiempo pensaba que había que practicar aquello del “voto útil” y estaba convencidísima de que era lo correcto. Pero un día tuve lo que podríamos denominar como una “epifanía”. ¿Qué era aquello del voto útil?, ¿qué se puede considerar útil?, ¿acaso votar una alternancia eterna entre dos partidos me puede beneficiar?…La respuesta es NO, no me beneficia. Entonces ¿qué hago?

Unos dicen que hay que votar, otros que hay que dar un voto de castigo, otros dicen que no hay ir a las urnas, otros que siguen con lo de votar a los partidos mayoritarios para tener más presencia… bla, bla, bla…

Para los que no quieren votar; es verdad que Bruselas se ha convertido últimamente en el “retiro” de los políticos jubilados, pero, siempre habrá alguien que vote y sus votos contarán, lo que significa, que si no te pronuncias favoreces a quien no apoyarías ni borracho. Mejor será votar algo que merezca la pena y por quienes peleen por nosotros, si no, no saldremos de este pozo en el que estamos inmersos.

Para los que dicen que hay que votar a los partidos mayoritarios yo les digo que llevamos ya casi CUARENTA AÑOS haciendo eso y creo que está claro que no funciona. Respeto a quien lo haga, yo hasta hace poco era de esa misma opinión, pero ya se acabó.

Para los que dan un voto de castigo…a ver, ¿a quién queréis castigar?, ¿quién saldrá escaldado?…pensadlo un momento, pensad en vuestro futuro.

Para los demás; os diré que yo no quiero seguir viviendo de las sobras de La Merkel. España tiene MUCHO que ofrecer aunque algunos se empeñen en decir lo contrario…o de hacernos creer que somos menos que los demás. Ya lo dice el dicho “el césped del vecino siempre es más verde”, pero es que nuestro césped ¡es de los mejores que hay! Tenemos industria, materias primas, ideas, gente cualificada ¡somos tan buenos o mejores que los demás! Sin embargo nos invade el odio, el rencor, la apatía, esa desidia que nos han inculcado un montón de políticos rancios ansiosos de dinero y poder.

Demos paso a algo nuevo, a alguien con ideas diferentes e innovadoras. Olvidémonos del miedo al fracaso y cambiemos nuestro mundo.

Yo veo luz al final del túnel. Sí, hay mucho excremento rodeándonos, pero con los excrementos se abona el campo, la tierra los absorbe y entierra, y entonces todo vuelve a crecer más fuerte y más alto.

Sé que hay que buscar mucho para encontrar lo que nos motiva, pero ahí está si lo sabes ver.

Yo voy a votar el domingo y no votaré con miedo, ni para castigar a nadie y tampoco por tradición. No votaré lo de siempre, votaré lo que creo que me puede ayudar a mí y a todos los demás. Y cuando lleguen las próximas elecciones lo volveré a hacer y así hasta que consiga que las cosas cambien.

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